




Kim Kardashian vuelve a revolotear alrededor de Justin Bieber, esta vez en una localización paradisíaca: las Bahamas.
Ellos dos pasaron la tarde del domingo dándose un chapuzón vestidos con sus mejores galas y Justin aprovechó para coger la mano a Kim, uno de sus muchos amores platónicos.
Pero no os pongáis celosas, que esta cita en la playa fue por motivos de trabajo, ya que Kim y Justin tuvieron que posar para una sesión de fotos. Sin embargo, aunque estaban trabajando, ellos dos se lo pasaron en grande.
No hay comentarios:
Publicar un comentario